Dios, la creación del ser humano, el catolicismo de los españoles, el sentido de la vida y de la muerte, así como el deseo de alcanzar la eternidad son ejes de esta obra, integrada por una docena de ensayos. El último, reservado a Don Quijote en la tragicomedia europea moderna. La vida es una tragedia para los que sienten y una comedia para los que piensan, donde Unamuno anticipa la existencia de otra más trágica Inquisición, aquella «que un hombre moderno, culto, europeo lleva dentro de sí». Y que, a través de la ciencia y la cultura usa, como armas, el ridículo y el desprecio para los que no se rinden a su ortodoxia.